The small house

Fué el último lugar abandonado en nuestra aventura por tierras belgas, la última casa que pudimos visitar antes de coger el avión que nos llevase de vuelta a casa.

En está ocasión tan solo éramos unos visitantes más. Me explico, la casa estaba en subasta y el acceso a ella era totalmente libre. Fue de esas pocas veces que pudimos entrar por donde se suele entrar a cualquier casa. La misma entrada que utilizaron los numerosos curiosos o futuros propietarios que entraron a ver la casa estando nosotros dentro.

Evidentemente la situación era bastante surrealista, teniendo que ceder el paso subiendo o bajando por las estrechas escaleras de madera que accedían a las plantas superiores. Sorry, algún espontáneo disculpe… hello… good morning, eran las palabras más utilizadas en esta cómica situación. Evidentemente ellos pensarían que éramos fotógrafos de alguna agencia inmobiliaria. Nunca se imaginaban el fin real de nuestra presencia y mucho menos los miles de kilómetros que habíamos recorrido para fotografiar estos lugares. De hecho lo único que teníamos en común era el acto de observar, de explorar cada sala, cada rincón de la casa. Ellos con su libreta y bolígrafo donde a menudo tomaban alguna que otra nota, nosotros con nuestras cámaras y trípodes.

Os dejo con esta pequeña casa. Espero que os guste este mini reportaje.

Se que no es lo correcto pero, como comentaba antes, los numerosos inquilinos entrando y saliendo,  me hacía sentirme  incómodo, por lo que decido ir directamente a la parte más alta, a la buhardilla. En esta ocasión voy a empezar la casa por el tejado.

 

La buhardilla

La buhardilla

 

 

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La buhardilla

 

 

Escaleras

Escaleras

 

 

La escalera 1

La escalera

 

 

La escalera

La escalera

 

 

Habitaciones

Habitaciones

 

 

Habitaciones

Habitaciones

 

Sigo fotografiando detalles. Ahora en la planta baja.

wc

wc

 

 

Mobiliario

Mobiliario

 

Me despido de este lugar fotografiando algún exterior.

Exteriores

Exteriores

 

 

Exteriores

Exteriores